El principio de esta historia se remonta en octubre de 2009, cuando me entere que un familiar muy allegado se estaba muriendo en el Hospital Buenavista. Mi rendimiento escolar bajo y mi rebeldía de adolescente de 15 años se empezó a notar. Me sentía realmente triste. Además tenía graves problemas con una profesora que me suspendió una de las asignaturas que yo mas me esforzaba para aprobar Geología y Biología. La directora me quería expulsar del instituto. Empecé a sentir un gran malestar. Mi madre al verme mal me llevo de urgencias al médico de familia este me diagnostico Ansiedad y me dijo que tenía que dejar actividades extraescolares. Yo llevaba una vida súper estresante solía sacar buenas notas, hacer ingles y piano. Deje ingles por motivos de salud. Sentía que cada vez me ponía más triste que lloraba. Un día decidí coger una cuchilla de afeitar y romperla me corte en la muñeca. No sentía dolor aquello me gustaba y me relajaba era des estresante. La sangre me hacía sentir realmente bien. Mi madre al enterarse de mis cortes decidió ponerse en contacto con el Dr. Milagros un psiquiatra del Hospital Buenavista. Me dijo que si seguía así me tendrían que ingresar en un sitio muy extraño en pediatría. Que yo nunca me imaginaba lo que era. Pero al conocerme desde hace años decidió no internarme y dejarme pasar las Navidades con mi abuelo en la planta de Paliativos. Y así fue hasta que el 11 de enero de 2010 falleció. Tuve la suerte de despedirme de él y decirle lo mucho que le quería antes de morir. Fue impactante ver como fallece una persona querida. Su funeral fue muy triste y emotivo. Llego un momento en que empezaba a faltar a clase no podía seguir el ritmo y yo seguía con las autolesiones, estaba muy desmotivada en aquel 3ero de la ESO. Llevaba casi dos meses haciéndome los cortes desde Diciembre hasta Febrero. Fue en ese mes que decidí quedarme en casa no podía ir a la escuela era realmente incapaz, de lo mal que me sentía. Deseaba morir desangrarme viva dejar este mundo asqueroso y tomarme todas las pastillas que el Dr. Milagros me había recetado.


 Imagen: Yo en mi cama con un corte en el brazo sangrando. Dibujo de mi diario personal.